No sé qué sea mejor, pero me queda claro, que en algunas cosas somos espuma, en otras somos levadura y en otras sólo somos el río que corre, que pasa así, sin dejar rastro, sin dejar huella, que se seca cuando el sol sale sin haber dejado ningún rastro de su existencia.
Sea como sea, a pesar de las adversidades, de los problemas, de las cosas que nos tocan vivir, lo verdaderamente importante es nuestra esencia. No traicionarnos y nunca dejar de luchar.
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