domingo, 28 de mayo de 2017

Buen viaje querido amigo


No sé qué hago escribiendo esto a las 3:55 de la mañana, no sé qué hago escribiendo a esta hora, cuando ya hace meses que no escribía nada. Digo que mi intención no es que lo que lo leas, pero claro que quiero que eso pase. Me quiero autoengañar diciendo que es para darme paz interna, pero sé muy en el fondo que lo único que me la va a regalar es orar por ti y mandarte muchas bendiciones y mucha luz para que te vaya bien. 

Mentiría más si dijera que hoy no me dolió muchísimo que no me dijeras ni hola, también sería mentir no reconocer que me hirió todas y cada una de la veces en las que me ignoraste por revisar tu celular y todas esas noches que no quisiste darme un abrazo cuando te lo pedía. 

Hablando con Grace, coincidía que la constante en mi vida es la separación, la gente que amo se va, las cosas que deseo no pasan; las personas de mi familia, no se preocupan como yo quisiera que se preocuparan; en fin, en mi historia he perdido a gente muy querida: Guido, Annie, Queila, Laly, Lila, Ana, Juan Carlos, José Luis, Oswaldo, Enrique, Gretty, pero ninguna partida me había generado tanto dolor interno como esta. 

Ver que ya no merezco ni una mirada, ni un saludo, ni nada, no me duele, me destroza, mi alma llora por dentro por todo lo que tu presencia ha significado en mi vida. Gracias a ti, conocí algo más que amor, algo tan sublime que fue capaz de rebasar todos mis pensamientos, mis miedos, mis formas; si tuviera que definir la palabra incondicional en un sólo concepto, no me queda duda que habría dicho tu nombre. 

Yo no sé si tú sufres como yo esta pérdida, yo no sé si en el fondo, me extrañas tanto como yo a ti; porque al menos yo lo que más echo de menos es a ese ser con el que el mío podía ser a plenitud. Estar contigo era como entrar a la jaula de un león, porque a pesar que a todo el mundo le ponías una mala cara, conmigo era distinto, en una palabra, tu sola presencia me acercaba a Dios.

Hoy me atrevo a decir que la persona que más me puede conocer y leer sobre la tierra eres tú, la única que ha sabido tocar todas y cada una de las fibras más profundas de mi corazón eres tú. A la que más he odiado por haber mandado los mensajes a Angelo y a quien más le he agradecido por retocar la última foto de mi padre. 

En todos y en cada uno de los momentos que he vivido Dios te puso ahí para estar conmigo, no sé porqué, hasta hoy sigo sin entender cuál fue la verdadera misión, a dónde te tenía qué llevar o a dónde me conduciste pero hoy que ya no estás me duele. Lo escribo y lloro, lloro al recordar tan buenos momentos, lloro al darme cuenta que no sólo perdí algo valioso, perdí lo más valioso que había tenido. 

Sigo sin entender porqué no lo pude retener, hasta ahora la pérdida más grande que había tenido antes de la de mi padre, claro está, fue la de Guido, cuando me dijo que ya no era hora de estar conmigo, que ya no quería estar a mi lado y esa, comparada con el no merecer una mirada ni siquiera el día de hoy, sin duda, es una nada de dolor. 

Al final, reflexiono y entiendo que el culpable fui yo, que quien hizo mal las cosas fui yo, que a lo mejor no entendimos que lo nuestro era tan puro y sincero que no tendría fecha de caducidad. Tu ausencia, como la de mi padre, es una huella tan profunda, que nada ni nadie la va a suplir nunca. 

Si algún día lo leyeras, sólo quiero que sepas Roel, que te mando mucha luz, te lleno de bendiciones y te deseo lo mejor. Eres una gran persona, eres un gran amigo, eres el compañero de vida que siempre deseé. ¡Mucho éxito en todo lo que hagas, sé muy feliz con Guty y no te preocupes, estaré bien, como lo he estado siempre, como lo estuve hoy, como lo estaré mañana. 


"Sin haber sido ni tu novio, ni tu amante ni tu amigo, soy quien más te ha querido y con eso, tengo bastante". 

  • Que Dios bendiga a Dios y que la vida te premie a ti por tanta cosa buena hecha para mi. 

jueves, 11 de mayo de 2017

Los Grandes Lugares Para Trabajar


Sí ya sé, ni yo entiendo qué hago despierto a esta hora con la computadora encendida y música de Natalia Lafourcade en la radio. Reviso el mapa que ando vectorizando y el modelo que tengo que incluir en la presentación de hoy a las 4 y vuelvo a repasar en mi cabeza "todo lo que no he hecho" "la manera en la que debería contestar" "cómo respondería si me preguntaran" pero en lo único que me logro concentrar es en la gran encomienda del día: presentarle al CEO de mi empresa, de tu empresa, de nuestra empresa los planes de trabajo que proponemos para la mejora del clima organizacional. 

Pienso en la manera en la que debemos persuadirlo que toda la metodología propuesta funciona, sirve y va a generar el resultado que no sólo nos mantenga en el lugar 59, sino nos catapulte a subir en un ranking que beneficia a todos, a ti, a mi, a nuestras familias, a nuestros amigos, pues le da mucho más renombre a nuestra empresa y pues, al lugar en el que nos gastamos la mayor parte de nuestro lunes a sábado). Recuerdo todo esto y tengo ganas de vomitar la doradita que aún no me he comido. 

Hoy entiendo un poco más a Katniss y Peeta cuando fueron al capitolio, (inserte aquí al fanático de Juegos del Hambre que lleva dentro). No sé si sea la persona adecuada para defender esto, me da un poco de temor no cumplir con las expectativas o simplemente no tener la claridad al presentar mis ideas, no haber entendido lo suficiente sus planes de acción, no haber visto todas las aristas del triángulo o alguna de esas cosas raras estadísticas que tanto me marean. 

Les escribo esto, no para marearlos y robarles algunos minutos de su tiempo, si no para agradecerles de todo corazón el gran esfuerzo que hacen, que hacemos, por generar un gran lugar de trabajo. Aunque hoy yo sea el emisor de este mensaje, tengan toda la certeza que el mérito para bien o para mal de este proyecto llamado "Great Place to Work" es de ustedes y compartido con todos sus equipos de trabajo. 

No tengo duda que cada grupo focal, cada plan de acción, cada reunión, cada tiempo extra que tuvimos que quedarnos para hacer todo esto, hoy a las 18:30 horas, habrá valido la pena. El año pasado el licenciado dijo algo muy cierto: "Sólo las cosas que cuestan esfuerzo, generan orgullo". Hoy me siento muy orgulloso, que aún a la distancia y sin conocer a todos cara a cara, seamos un gran, gran equipo. 

Pepe


domingo, 12 de marzo de 2017

Sweet Evita


Ya sé, ya sé, yo también me he reído, me he divertido y emocionado con los vídeos, travesuras, las transmisiones en vivo o incluso con las menciones en directo que esta chica de nombre Eva Rojas, ha hecho en la red. Sí, también he sido yo quien ha preguntado en más de una ocasión: ¿esta niña no tiene amigos?¿será que esta niña no tiene familia? ¡en serio que deberían regularle el internet. 


Honestamente no tuve una visión, sólo una confrontación con una realidad, una realidad que a veces nos cuesta aceptar: la gente es distinta de nosotros, no todos somos iguales y nos alegra, divierte y emocionan cosas diferentes, aunque en el fondo todo es similar. 


Sé que muchos por morbo, han visto a Rihana Montez, otros tantos por casualidad han sido etiquetados en el vídeo de "Amigo Casanova" y un grupo más selecto se ha carcajeado todo el catorce de febrero con la ilustre oda a la amistad escrita por esta joven mexicana, que aparentemente vive en Nueva York y sueña un gran vida siendo actriz de Televisa. 

Yo no sé hasta dónde sea la magia de la farándula y el internet, ni de cuántos años más séran los cinco minutos a los que esta joven ha sido expuesta. Lo que sí sé, que en el fondo de nuestro ser todos tenemos a una Eva Rojas en potencia, todos hemos soñado con cantar, con bailar, con divertirnos, con ser nosotros mismos aunque muchas veces nos hayan dicho locos, chiflados, enfermos o algún otro apelativo con el que nombramos lo diferente. 
 
No sé si Eva, sea un ejemplo para las generaciones futuras, no sé si en agosto nos sigan causando tanta gracia y tanto furor verla bailar o simplemente, pasará de moda como pasó la sensación de Niurka o el día de mañana la veremos un reality show transmitido por MTV. Yo sólo sé que el mundo necesita más Evyreds, más Evas_76, necesita más valentía, más bravura y honestidad para decir y hacer lo que piensa y sueña. 

Porque aunque Eva Rojas no lo haya dicho en ninguno de sus poemas: "el siglo 21 es ético o no será". 


lunes, 6 de marzo de 2017

Fuiste tú

Lo recuerdo y me erizo, te recuerdo y sonrío, pienso en lo que viví y tengo ganas de contárselo a todos, aunque crean que estoy loco. Aunque digan que no fue verdad. 

La persona a la que vi en mis sueños, era real, era esa mirada pícara, esa sonrisa medio compuesta de alguien que sabía que había hecho algo malo, " a propósito" esa mirada clásica acompañada de una sonrisa de don Pepe, esa forma de ver que gritaba: "quiero que me acuses con mi esposita para que me regañe"; para que me "diga cosas" para que yo me ría a carcajadas, porque me encanta verla molesta. 

Recuerdo que te dije: "me asustaste" ¿dónde estabas? me respondiste con una aventura, te había detenido la policía, algo había pasado, pero ya estabas bien, ya estabas bien, estabas a salvo, al fin en casa, en casa con los que te queremos". 

No sé qué significó soñarte, pero te vi y me hace tremendamente feliz haberte visto tan bien, que hayas ido, cuando yo cuidaba a mami, que hayas estado ahí, como siempre. 

Te seguimos extrañando, papá. 

martes, 28 de febrero de 2017

Caraluna

Hoy es martes 28 de febrero y sigo teniendo muchas cosas pendientes sobre las cuales escribir. Nunca he plasmado en este, ni en otro blog perdido mío, la emoción que he sentido en esta nueva etapa laboral, en la que una empresa se da cuenta no sólo que existo, si no en lo importante que es mi trabajo y mi aportación como ser humano para hacer un mejor lugar de trabajo.

 Tampoco he puesto de modo electrónico, las veces que he soñado a mi chichí Santos, ese ángel que no me conoció físicamente, ni yo a ella, me ha dicho en sueños, todo sobre su esencia, precisamente el vínculo más fuerte hacia ella, lo he encontrado siempre en mi tía, madrina, abuela, Gladys Amelia, quien con su brillantez mental, me ha enseñado a cada paso muchos de los valores que hoy me rigen como ser humano. 

Hoy día, recuerdo con mucha nostalgia, esos días en los que me decían "Pepito vamos a comprar" o cuando con Ale, íbamos a "los concursos de coro" a ver a los amigos de María cantar una canción que decía "hace dos mil años, en Belén Jesús nació", o cómo olvidar, las mejores idas a la playa en mi vida, en las que no sólo comíamos comida rica, preparada por mi tía abuela, sino que jugaba con Ricky, Miguelito y Ale, convivía con Paúl y Ceci y veía con asombro la forma tierna y cariñosa en la que Ricardo cuidaba de Geany y toda su familia.

 Gracias a mis tíos, sí, a mis tíos, porque durante muchos años, creí que eran los únicos tíos que tenía o al menos, para mi, un tío tenía que ser como lo eran tío Miguel y tía Gladys, porque estando a su lado, me sentía fantástico. No importaba si era en el béisbol, en una cena en casa de tía, escribiendo un artículo para el diario o yendo a cuidar mercancía a Plastherm, siempre eran ellos: mis tíos, los míos, de nadie más, unas de las personas más importantes en mi vida.

Podría escribir y prometo que un día lo haré, escribir sobre mi feliz infancia, recordar con gozo los miles de acrósticos, concursos de lectura y oratoria. Entre las metas en mi vida, están contar todas las historias de Góngora, que sólo tía Gladys y su enorme pasión por la vida saben: "sobre la larga y oscura cabellera de Lucila, sobre las visiones de Chichí Santos, la inteligencia y determinación de Elidé, o sobre la fortaleza y determinación de abuelo Us". 

De mi tía Gladys y mi tío Miguel, aprendí que cuando dos o más oran juntos, la presencia de Dios se manifiesta, hoy, aunque no estemos en la puerta de a lado como cuando tenía seis años, sé que aunque el tiempo pase, los días transcurran, mientras papá nos mire en el cielo, no habrá distancia, tiempo o situación que nos pueda separar, pues "mientras siga viendo tu cara en la cara de la luna, mientras siga escuchando tu voz", tus consejos y tus recuerdos vivirán siempre en mi.

Tío, tía, si pudiera volver a elegir, serían ustedes, gracias por tanto amor derramado, gracias por regalarme muchos de los mejores momentos de mi vida. 

miércoles, 25 de enero de 2017

22 de Enero


En días como hoy, no sé qué sea más grande, mi lista de deudas, mi lista de pendientes de la oficina o la lista de cosas personales por hacer antes de cumplir 31, sin embargo; en ese arte de la procastinación que tan bien se me da, hoy es un día especial, pues desde el domingo que tengo ganas de escribir esto sobre don Vicente, o como lo conocían amorosamente: Vicentito. 

No, no lo conocí, sé que nunca vi la tierna manera en la que veía a sus cinco nietas, sí, cinco niñas, nunca vi la forma amorosa en la que las miraba mientras dormían, comían su colación o hacían su siesta. Jamás fui testigo de las veces que las llevó al parque y tampoco me enteré de todos los pasteles de cumpleaños en los que se esmeró, con pequeños detalles, para alegrarles el día. 

Juro que ese domingo, que conocí a Vicentito, durmiendo, emanando tanta paz, lleno de flores, plácido, tranquilo, como diría mi buen amigo Amado Nervo " ¡Vida, nada me debes! ¡Vida, estamos en paz!" que pude imaginar, todos y cada uno de los momentos especiales que Dios le regaló junto a su familia, junto a sus hijos y nietos en lo que sin duda dejó una luz que ahora brillará con mucha fuerza en el cielo para iluminar a propios y extraños. 

Pero el momento en el que realmente vi la verdadera inspiración, fue cuando en misa de 8, noté que ese día ¡el domingo 22 de Enero! ¡era el día de San Vicente, qué mejor bienvenida pudo haberle dado Dios! Sé que estas pequeñas palabras no causan consuelo a sus deudos, pero sé que sí es una pequeña señal de lo contentos que están mi papito y otras personas queridas con la llegada de Vicentito. 

¡Descansa en paz!

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