miércoles, 28 de diciembre de 2016

Lo sabía,

No, no estoy desmayado, solo pienso. Miro la pared, escucho el ruido del abanico, veo la tele que está apagada y sigo en el limbo, pensando en la nada. 

No me sorprende, ya lo sabía, pues siento exactamente lo mismo; lo supe desde hace mucho, desde hace tiempo, pero así como al ruido horrible de mi coche, no le había querido prestar atención. No sé porqué, no sé qué significa, no sé qué implica, te conozco a la perfección pero a la vez no sé nada de ti. 

No sabría ni decir cuál es tu color favorito, ni tu chocolate favorito, ni recuerdo la canción que me dijiste que más te gustaba, y aún así, sé que soy la persona que más te quiere en este mundo y no sé porqué pero daría todo, todo, por verte feliz. 

Es irónico que hayas sido la primer persona con la que hablé de Bepensa, recuerdo que te dije algo de los jardines colgantes que tanto buscaba, porque me dijeron que ahí estaban las oficinas y reíste, no sé si fue una risa nerviosa, o simplemente fui otra persona más que iba a una entrevista de trabajo. 

No sé cuándo nos pegamos tanto y nos hicimos tan indispensables el uno para el otro hasta el punto de no poder sacarnos de nuestra mente, de no dejar de pensar con qué furby hablará, qué cosas le dirá, ¿será que piense en mi?

Sigo sin saber porqué estaba hoy triste, ahora sé porqué estoy feliz, esperanzado, contento y no sé porqué. No puedo evitar reírme al pensar en tu nariz de momia y en la forma en la que corres con tu suéter en tu cabeza (en tacones) para esconderte del sol, si es que no se te olvida. 

No sé qué pasará mañana, no sé qué pasará hoy, no sé qué pasará, sólo sé que me haces muy feliz, que mis días son tristes si no estás y muy felices cuando estás conmigo. Lo siento, lo siento, pero yo siento igual que tú, lo he sentido, sólo lo he callado, porque algunas palabras se dicen mejor en el silencio. 

lunes, 19 de diciembre de 2016

La generosidad

Apenas son las 11:31 de la noche, pero mi cuerpo se siento totalmente exhausto; ha sido un lunes de mucha tensión, mucho trabajo pero al final, de mucho aprendizaje. Cada día me convenzo más que la gente de la que menos espera es la que dona y hace cosas por los demás, sólo por eso, por los demás, aunque no sepan ni quiénes sean. 

Hoy le pedí a Mateo y Valentina que donaran un juguete, uno que realmente les gustara para la alegrar la vida de otros niños, que también quieren ser felices, pero a lo mejor no tienen la misma oportunidad económica que ellos. Vale, donó su castillo, un castillo que le trajo Santa el año pasado, eléctrico y con muchas princesas. Lo más bonito fue la frase: "lo voy a donar mami porque yo ya lo disfruté mucho, quiero que otra niña lo disfrute tanto como yo". 

Al final, no donó el castillo, porque su mami consideró que a Santa no le agradaría el gesto, sin embargo, donó dos muñecas que le encantan. A veces es tan difícil desprendernos de lo material, quitar toda la paja y dejar sólo la esencia, sólo lo verdaderamente importante. 

Cada día estoy más convencido que la generosidad no se mide en grandes acciones, si no en pequeños momentos, en actuar de modo sincero, sólo porque quieres y porque te nace hacer feliz a alguien más. 

domingo, 18 de diciembre de 2016

Reset

Tampoco entiendo qué es lo que pasa que aún no concilio el sueño, saber que mañana mi día deberá empezar muy temprano, tal vez sentir que hace mucho frío o que necesito ponerle pausa a todo, sí, a todo lo que está a mi alrededor para volver a comenzar.

Lo cierto es que sé que a lo mejor algo estoy haciendo mal. Estoy teniendo todo, menos una vida en equilibrio, pocas cosas me requieren mucho tiempo, mucho pensar y poco actuar, siento que para todo tengo ideas maravillosas, pero son sólo eso, ideas. 

Si tan solo hubiera escrito un 10% de todo lo que se me ha ocurrido, si hubiera visitado a toda esa gente que he querido, abrazado y besado a Valentina y a Mateo todos los fines de semana, a lo mejor también estaría cansado, como lo estoy ahora, pero probablemente un poco más feliz. 

Tantas cosas por hacer y tan poco tiempo, tantos sueños pendientes y sólo una vida, tanto y tantos, que sólo los veo a través del celular, del facebook o del whatsapp. Sé que hoy estoy escribiendo como Manuelita, sólo hace falta que mencione a un alien o a Jaime Mausán para ya sentir la necesidad de ser recluido en un sanatorio. 

Antes de dormir, sólo espero mañana, comenzar el día con una sola cosa en la cabeza: una cosa a la vez, para disfrutar con plenitud de todas las bondades que la vida nos regala. ¿No crees?

martes, 13 de diciembre de 2016

Para mis pequeñas botitas de Tacón

He llegado a la conclusión que en la vida hay personas. No personas mejores, peores o iguales, sólo personas, gente que siente, cuyo corazón late intensamente 24 horas, 365 días, con sueños, anhelos, momentos y sobre todo con muchas ilusiones. Insisto, no hay personas mejores o peores, sólo seres humanos que aman, eso es todo. 

Sin embargo, algunas de esas personas nos hacen sentirnos más orgullosos que otras, nos alegran los días mucho más que las demás, o simplemente hacen que ese latir del corazón se vuelva especial. Una de esas personas es mi pequeña Guelmita que hoy cumple veintitantos años. 

No importa que calce botitas de seguridad que pareciera que pesan mucho más que su brazo derecho, no importa que a veces su cabello recogido en forma de chongo le regalen cinco centímetros más de estatura, no es importante que junto a su jefe se vea aún más pequeña, lo verdaderamente importante y prudente es su gran corazón y las ganas que le pone a la vida para hacer que las cosas pasen. 

En serio que sé que soy muy afortunado de verla todas las mañanas, tardes o noches con esa gran sonrisa que le imprime a su rostro a pesar del cansancio, de los pendientes, a pesar de todo. Por eso y más la quiero, pero de un modo muy especial, porque gente como ella hace que mi vida sea un poco más afortunada y feliz. Gracias por existir. ¡Feliz cumpleaños!

lunes, 12 de diciembre de 2016

Que te vaya bien

Ser humano es un hecho tan complejo, por una parte es desquiciante ver cómo hacemos cosas para dañar a otros seres, a nuestro planeta que es el único que tenemos y cómo nos esmeramos en hacer como si realmente fuéramos los dueños y señores de la existencia, está existencia que es tan única e impredecible. 

Sería irrisorio decirle a alguien que este 12 de diciembre estaría montado en un autobús rumbo a casa, ajá, en lunes de trabajo, de pendientes, de tantas cosas por hacer. 

Pero no es un lunes cualquiera, es un lunes liberador, sin duda este final abierto, con la única certeza es el hoy y ahora, es que las único mundo que hoy me mueve y me llena. 

Gracias, al fin entiendo que eres más maduro que yo, al fin entiendo muchas cosas, muchas manías que tanto me emocionan y deshacen y otras que a veces me hacen enloquecer. 

Hoy soy más feliz que ayer, solo, pero feliz y afortunado, todas las cosas pasan por algo y tú pasaste en mi camino para muchas, algunas de ellas relacionadas a mis mejores momentos de felicidad. 

Cómo diría el buen Amado Nervo, "vida nada te debo, vida nada te doy", más que gracias por los momentos buenos, pero más aún por los malos, porque con unos probé la miel y con otros la hiel, pero con ambos aprendí a valorar la vida. 

En este aprendizaje eterno, llamado vida, me siento orgulloso de haberte dado mis mejores años, los de mi juventud, con toda la inquietud de comerme al mundo,"a mordidas" sin miedo a engordar un gramo. 

Gracias, gracias, gracias por tanto y tantos. Hoy te libero, me libero y deseo de todo corazón que seas muy feliz. Mentiría si dijera que no estaré para ti siempre que lo necesites, que lo necesites, pues aún tienes la cualidad de poner mi mundo de cabeza con solo una sonrisa, con solo una mirada, con solo un guiño. 

Echaré de menos tú voz afresada y resguardaré en un frasquito de perfume toos los buenos momentos para olerlos cuando haga falta. 

En cuatro palabras: que te vaya bien. 

lunes, 5 de diciembre de 2016

Hoy volví a pensar en ti, suele suceder.

"Tú me has hecho tanto daño que me marcaste hasta la piel" 

A estas alturas de la vida, sólo me queda clara una cosa: cada quien libra sus propias batallas y combate sus propios demonios. Ya tengo 30 y he entendido que todas las deudas se saldan y uno decide si supera las cosas pronto, lento o decide nunca enfrentarlas aunque ese pendiente se quede pendiente para siempre. 

Pareciera que es muy fácil dejar algo pendiente, dejar cosas para que el tiempo las solucione, poner el teléfono en arroz para que en la noche vengan los chinos a secarlo, pero lo real es que esas cosas no pasan. No sirve de nada el tiempo, si no hacemos nuestra parte, si no intentamos, perdonamos, pedimos perdón y hagamos todo lo pertinente para conseguir lo que tanto anhelamos. 

Hoy alguien me decía que el secreto está en nunca rendirse, hoy confirmo que el secreto está en no perderse en el camino, en sabernos y reconocernos tan humanos como somos, en reconocer nuestros errores y aceptar nuestros defectos. 

Nos la pasamos pensando que los demás se equivocan; es fácil para nosotros detectar los errores que hagan las personas hacen, pues son las cosas que nosotros vemos, es fácil ver lo que pasa frente a nosotros, ser espectadores, lo complicado es ser espectadores de nosotros mismos. Nos rehusamos a aceptar nuestros propios conflictos. 

Negamos nuestros demonios y tenemos excusas para disfrazarlos. Todos tenemos razones válidas. Sin embargo, esas razones, son las que no nos dejan ser felices, pues aunque la felicidad sea momentánea, la búsqueda de ella debería ser permanente. ¿No crees?

domingo, 4 de diciembre de 2016

...

Siento miedo, no lo niego. Ha sido una avalancha y no sé ni dónde estoy. Quiero reír y lloro. Busco razones y sólo encuentro miedo.
El tiempo es relativo, la vida es un segundo y un segundo puede valer toda la vida. Te extraño papá, te echo mucho de menos.

domingo, 6 de noviembre de 2016

Como la Flor


Este blog me ha servido para dos cosas: para expresar momentos muy felices o momentos muy tristes, sin duda, unos y otros, a su manera especiales,  pues me han regalado la entereza, la ira y toda la gama de emociones que pasan en mi cabeza cada segundo, cada día, a cada momento que se me ocurre hacer una locura. 

Si te escribo con honestidad, tuve una infancia muy feliz, un poco sola, pero muy feliz, sobre todo porque no tuve ni hermanos menores, ni primos chiquitos, ni sobrinos con los que tuviera que compartir algo: ni unas sabritas, ni la atención, ni siquiera una habitación. Sin embargo, de haber tenido a una hermanita, sin duda me habría gustado que fuera alguien como tú. 

Me doy un poco de vergüenza, pues ya empecé con la lloradera y no era esa la intención, pero ¿sabes algo? Te admiro mucho, lo hago porque tengo ganas de hacerlo y sobre todo porque tengo muchas razones: aunque tienes facha de niña (sobre todo cuando no te pintas), sé que en tu interior eres una mujer muy fuerte y valiente; sabemos que no es fácil estar lejos de casa, pero bien vale la pena este sacrificio. 

Admiro en ti esa sonrisa tímida que escondes detrás de un helado, o de tu par de ojos verdes profundo que me regalan paz, porque sé que de modo honesto esconden todo un universo contenido en un cuerpo que no rebasa los 160 centímetros de estatura; un frasco pequeño dispuesto a estar ahí, de modo sincero y honesto con un gran sonrisa para alegrar mis días y los te rodeamos. 

Mentiría si te dijera que no admiro tu "ñoñez", la dedicación que le pones a tus exámenes, a tus abuelitos, a tu casa, a tu familia y a nosotros, tu otra familia. Admiro la forma silenciosa en la que observas y analizas todo lo que pasa a tu alrededor; pero sobre todo admiro la prudencia con la que sabes tener el consejo perfecto, la palabra oportuna o el hombro consolador para hacer la vida mucho más sencilla, con tu enorme sabiduría.

 En fin, creo que podría seguir escribiendo líneas y líneas para expresarte todas las cosas que admiro de ti, pero al final, sólo me doy cuenta de una cosa: no merezco tanto, pero soy afortunado de tenerlo, de tenerte, que seas mi pequeña confidente, amiga, mi nené, mi heladera y todas las cosas bonitas que sabes que significas en mi vida. 

Felices 20, sé que Dios será tan bueno para regalarme otros 20 años a tu lado para ponerme haciéndote maldades y que juntos escribamos miles de historias más de las que luego nos podamos reír como loquillos. ¡Te adoro!



viernes, 30 de septiembre de 2016

Carta para un gran líder.

Hola Paty,

La verdad, creo que he llevado más días pensando en cómo hacerle para entregarte esto, que pensando en lo que te quería escribir. Hace diez meses, no tenía la más mínima idea de lo que era un Great Place to Work, lo importante de una certificación, ni las cosas e ideas que podría hacer para que esta llegara.

Sé que parecen cuatro letras muy simples: GPTW, acrónimo de una palabra en inglés, difícil de pronunciar y que levanta uno que otro arrebato; para unos es un juego, para otros, una forma de comer gratis en reuniones, otros más la consideran la excusa perfecta para hacer alguna reunión un fin de semana y sé que unos pocos, son quienes la consideran una oportunidad para mejorar su lugar de trabajo.

Entre esas pocas personas, me queda muy claro que estás tú, la verdad, podría escribir mil palabras sobre la manera en la que me ha sorprendido tu liderazgo, muchas en las que he descubierto no sólo a un gran líder, pues me queda claro que eres la persona más dispuesta a servir a todo el equipo, sino un gran ser humano que tiene por prioridad a su familia.

En verdad, lo escribo hoy pero sé que muchos de mis compañeros lo afirmarían si lo leyeran o estarían de acuerdo si hiciéramos una lluvia de ideas, pero un jefe predica pero un líder arrastra con su ejemplo; y hoy más que nunca me siento en equilibrio en una tabla de surf, pues sé que mi lancha va bien dirigida, ya que la comanda una gran líder.

Gracias por reconocer las pequeñas cosas que se hacen con esfuerzo, por valorar una que otra desvelada, por hacernos visitas para comentarnos sobre temas importantes, por hacernos sentir importantes al momento de involucrarnos en temas que pudieran parecer hasta cotidianos, gracias por tu humildad al emitir un comentario, una sugerencia o un área de mejora, gracias por confiar y dejarnos trabajar.

Rodrigo López dijo hace un mes que sólo las cosas que nos cuestan esfuerzo generan orgullo, con esa premisa noto todo el esfuerzo que le has puesto a este reto llamado DH, porque no nada me hace sentir más feliz, que ver el orgullo que irradian tus ojos cuando alguien del equipo hace bien su trabajo y alguien más lo reconoce.

Yo no sé qué pasará el lunes con la encuesta, me encantaría poder dar una “quiniela” que alcance para no sólo alcanzar, sino para rebasar el objetivo planteado, pero sé que si más de uno plasma una pequeña parte de esta inspiración que mi líder me genera, sin duda, lograremos el objetivo con creces.


¡Muchas gracias por todo Paty, para mi, haces un gran lugar para trabajar!

viernes, 5 de agosto de 2016

Soy feliz


Hoy estoy feliz, no tengo razones, pero lo estoy.  Ni siquiera he empezado a preparar mi clase de mañana, hecho mis calificaciones, tampoco me he cortado el cabello o tomado un baño, pero soy feliz. 
Soy feliz porque existes, lo soy porque no estás aquí, te veo sonreír y de corazón vuelvo a sonreír, con una amplia y sincera sonrisa, creo que todos tenemos ante la vida dos opciones, sufrir de modo incesante y trágico para llamar la atención, o llamar la atención y que no nos importe. 


Hoy noté que muchas personas necesitamos el reconocimiento, pero cuando al fin lo tenemos, nos damos cuenta que en realidad, no lo necesitábamos, sólo queríamos saber qué se sentía tenerlo.
Así me pasa contigo, te añoro, me añoro, pero sonrío y esbozo una tímida sonrisa al descubrir, que en el fondo no lo quiero, no quiero eso y pues, dicho de otro modo, eso me hace feliz.  Sabines alguna vez le dijo a Dios que bendijera a Dios, yo le pido a Dios que lo bendiga a él y a su tía Chofi, estén donde estén, puesto que sin querer, hacen cada día que no deje de creer.

sábado, 30 de julio de 2016

Curioso, sin embargo, duele.

Es muy curioso, culpamos al efecto para evitar responsabilizar a la causa. Nos enojamos con personas que nos recuerdan nuestras pérdidas cuando los únicos responsables de ellas somos nosotros.

Nuestra condición humana tan aparente, tan casual, tan efímera no nos permite ser felices con lo que tenemos, en la radio decían que nos las pasamos buscando los "nos" que tenemos en nuestra vida y no nos concentramos en todos los "sís". Recordamos con tristeza lo que se fue, lo que se perdió, lo que escapó o lo que nunca fue tuyo, pero no notamos la intensidad, el cariño y la pasión que representan los "síes" que existen en nuestra vida. 

Porque seguro tú, como yo, aunque tengas muchas pérdidas, también debes tener muchas ganancias, mucha gente que te quiere, sólo por quererte, no porque te lo merezcas, porque eso no es un trofeo, nunca se merece de modo casual, se gana con hechos. 

Es curioso, es tan humano y sin embargo, duele. 

domingo, 19 de junio de 2016

Feliz día del Padre

Hola papito: 

Hoy es 19 de Junio de 2016, día del padre y no estás aquí. Por mucho que he escuchado el el resultado de los Leones y leído el diario de la Mañana, no te he encontrado. Aunque esa tristeza, la ha interrumpido un bonito recuerdo, anoche te soñé. 

Anoche me abrazaste en mis sueños, no dijiste nada, sólo me diste un abrazo tierno mientras dormía, escribo esto y mis ojos se llenan de lágrimas, pues sí te extraño, todos te echamos de menos por aquí, bueno, hasta Ponky se anda escapando de rebeldía. 

A través de un susurro me dijiste lo mucho que me querías y con tu sonrisa detrás de tus lentes de Costco, me afirmaste que estás bien, que estás feliz, incrementaste mi fe en un paraíso, en un uno que sólo Dios nos puede regalar. 

Tus profundos ojos verdes escondían una gran emoción, una gran alegría, noto que sigues siendo tan divertido como lo eras con nosotros, tus juegos te los llevaste contigo. Así como nuestros corazones que te acompañan en donde quiera que estés. 

Hoy mami y yo te rezamos, no dijimos nada, sólo te rezamos, te dedicamos cinco misterios  hermosos, misterios tan hermosos como los momentos que vivimos juntos, como nuestros domingos comiendo pollo de Jackie y James, como un buen domingo de chicharreada o de de puchero de tres carnes de Siqueff. 

Hoy sentado frente a tu altar, frente al sencillo pero pequeño altar que hemos hecho en tu sitio favorito: "frente a la tele" en tu pequeño refugio donde siempre era posible encontrarte dispuesto a ayudarnos, a escucharnos o a regañarnos, sentando en tu reposet rojo escuchando a la hermana Glenda mientras escurre por mi rostro una que otra lágrima de emoción, te quiero desear un ¡feliz día del padre!

Hoy volví a pensar en ti, suele suceder.  

domingo, 24 de abril de 2016

Un andati y un frappé

Es un poco curioso escribir estas líneas a las 11:11 de la mañana de domingo, teniendo tantas cosas interesantes, útiles o hasta bonitas qué hacer, pudiendo aprovechar esta mañana para arreglar mi cuarto, llevar a lavar mi auto o alguna otra tarea que si bien, no son divertidas son hiper útiles para las personas. 

Escribirlo, me lleva de los nervios al pánico: "me siento solo" admitirlo no está padre, debo aclarar que soy afortunado de tener cerca a muchas personas que son encantadoras: amigos, hermafriends, conocidos, gente bonita, alumnos, amigos de juerga, pero a pesar de todo, me sigo sintiendo solo. 

No, no es una oda a la tristeza, tampoco espero aventarme a la melancolía a llorar como Magdalena, porque no es el caso, simplemente es esa emoción. A decir verdad, tiene algo qué ver la cercanía al nuevo escalón ante el que me pone la vida, ese de los dichosos treinta años, pues aunque todo lo que hoy vivo es como lo imaginé, viviendo solo, feliz, con trabajos que amo, con una familia hermosa, cuidando mi cuerpo; la verdad es que sí me veía acompañado de una pareja, de un confidente. 

Ya sé, han habido personas que se han acercado a las que he rechazado porque no eran lo que yo quería, así como gente con la que agradezco no haberme liado pues no estaban ni cercanas a lo que me gustaría a mi lado. Crecer duele, crecer marca, pues ya no sólo son las marcas del rostro o la caída del cabello, sino que también se vuelven más visibles las rayas del alma, vida y corazón. 

lunes, 11 de abril de 2016

...

Pues no, como bien dijiste no respondería tu correo y no estoy molesto, lo prometo, no te odio, no siento cosas feas, al contrario, te recuerdo y aún me sale una sonrisa. Hace algunos días incluso, le decía a Rosy que besabas rico, sí, que besabas rico. 

Ha pasado tiempo, dices que es un año, la verdad no me acuerdo, no importa el tiempo, ese es relativo, la edad sólo importa si eres pobre, asalariado o no eres Jennifer López o Madonna, porque para ellas el tiempo no pasa de ninguna forma. En fin, como te decía, no te odio, yo sí te saludaría en la calle. 

Yo no me molesté, sólo me dolió que por segunda vez me hicieras un pancho y te fueras, me dolió saber que después de todo sí sentía algo por ti, me dolió que pensaras que a propósito no te escribiera, que a propósito no te prestara atención. 

Creo que no soy una persona tan difícil como todo mundo ha creído, creo que mis complicaciones se derriten ante un beso tierno, ante un plato de pasta de BBT, que a veces sólo quiero ser escuchado, a veces sólo me hace falta que alguien me diga que todo estará bien, aunque no sea verdad, aunque no pase. 

Ya son tres meses de la muerte de mi papá, nuevamente te agradezco que hayas estado ahí conmigo, que me hayas abrazado ese día, que meses antes hayas retocado su foto, me hayas dejado su recuerdo, el recuerdo de sus buenos momentos y sus ganas de vivir. Te lo agradezco. 

Sigo creyendo que eres una gran persona y un buen profesional, bueno, no eres tan bueno, porque como decían hoy en la radio, de nada te sirve ser el más brillante de los profesionales si a la larga te traicionan tus emociones, y sí, pensé en ti al esbozar una sonrisa pícara. 

Nuevamente me da gusto leer que has superado un proceso, uno que era muy tuyo y que me liberes y te liberes de lo que sea que sientas, porque nunca entendí cuál era el verdadero fin que perseguías. Es irónico saber que tantas veces estuviste tan cerca de la meta, que en estos dos años has sido la única persona que ha logrado cautivarme, que ha hecho que piense en un mañana a su lado. 

Hoy por hoy, estoy convencido que mi camino es solo, no es drama, lo prometo, (me da flojera vivir siempre de mi arma letal), pero tengo muy claro que es hiper complicado encontrar alguien que me valore por mis manías y no por mi físico o porque piensen que tengo "dinero", si no por mi calidad humana. 

Antes, podía jurar que tú eras una de esas pocas personas que estarían dispuestas a compartir mucho a mi lado, pero bueno, como bien dices el tiempo me hizo darme cuenta que estaba equivocado. Quien ama no traiciona, por mucho que le duela lo que haga la otra persona. 

En fin, agradezco la libertad que me regalas, agradezco que me devuelvas mis alas y que al fin partas hacia un rumbo mejor. Te deseo lo mejor Roel, te lo deseo de todo corazón. Lucha, cree, vive, haz y deshaz como te plazca, porque si algo tenemos seguro en esta vida, es la muerte. 

Un abrazo fuerte. Que Dios te bendiga. 

jueves, 24 de marzo de 2016

Salud

A mis casi 30, nunca me había emborrachado, es verdad, a lo mejor en alguna ocasión había tomado una o dos copas, pero nada más, pero nunca había sentido esa sensación de olvido de todo, ese dolor de cabeza, esa sensación de boca seca y dolor de estómago que te produce el haber ingerido tanto alcohol. 

La verdad, tampoco fue una experiencia padre, fue divertido, pero me he divertido más en otras ocasiones al ver cómo otras personas quedan fuera de sí, se pierden, arman dramas, dicen y hacen cosas chistosas, sin querer; pero no fue chistoso experimentar eso en mí. 

Seguramente como muchas cosas en este blog, son un poco exageradas, un poco sobre dichas un tanto "sobreexpuestas" pero así son, beber demasiado alcohol, no deja, en mi experiencia ni siquiera esa sensación duradera de olvido, "ese envalentonamiento falso que nos han hecho creer" no es tal. 

No lo hace a uno más valiente, más inteligente, más listo ni más desinhibido, simplemente, te hace no medir consecuencias, estar fuera de órbita, de valores y lejos de liberar ataduras te amarra a otras nuevas, innecesarias y hasta un poco tontas: te compromete con gente a la que acabas de conocer, hace que te beses, abraces o sobrepases de modo público exponiéndote al ridículo, sin tener la necesidad de hacerlo. 

Admiro a la gente que toma, admiro mucho más a los que lo hacen cada fin de semana, a los que faltan a trabajar o peor aún, llegan crudos o borrachos al trabajo, sin duda, son unos guerreros. Ayer y hoy fue mi debut y despedida, pero ¡salud por aquellos que disfrutan tanto haciéndolo!

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