lunes, 28 de diciembre de 2015

Sometimes you just cant tell


No tienes una idea de las ganas que tengo de escribirte lo mucho que te he extrañado, lo mucho que aún te quiero, a pesar del tiempo, de los lugares, de las cosas, de la gente, de las situaciones, de las cosas, del tiempo. 

Para mi no se ha acabado, nada se ha acabado, al contrario, late igual o más fuerte que ayer, recuerdo momentos, frases, noches, ayeres y sonrío. No puedo evitar sonreír entre lágrimas, no puedo dejar de extrañar esos silencios, esos retos y sueños sin cumplir. 

No sé si a más de un año, deba al fin aceptar que me urge una terapia, una donde en serio pueda separar de mi ese sentimiento, que me permita aceptar que vivo un duelo, que estoy en duelo, que tengo que agradecer y dejar pasar, pero lo malo es que siempre me queda una esperanza, una tonta e ilusa esperanza que algún día, de alguna manera, en algún lugar, decidas estar conmigo. 

Se acabó, lo sé, pero sigues teniendo un gran cariño, ojalá mi tonto corazón pudiera escribir lo mismo que tú, pudiera pensar "se acabó" "se fue" "todo está dicho", pero bueno, la ingenuidad es parte de su esencia, parte de su idiotez. 

Algún día pasará, no lo día, ojalá que ese día llegue pronto. 

domingo, 27 de diciembre de 2015

En mi soledad

Es tonto seguir con el mismo tema, seguir dándole vueltas y más vueltas a lo mismo, ¿y si fuera más guapo? ¿más sexy? ¿más inteligente? ¿más rico? ¿más macho? ¿seguirías a mi lado?

No tiene sentido rechazar a la gente que nos trata bien, ignorar a la gente que nos "quiere" a su manera pero de modo honesto, o al menos honesto a su forma. Siempre he creído que no le temo a la soledad, ese sólo es un estado, un momento, un qué hacer de la vida. 

Uno no está solo, está en compañía de sí mismo, pero si esa compañía es tan buena, ¿por qué extrañamos a personas que no nos quieren como quisiéramos? ¿por qué seguimos con esa tonta ilusión de creer que algún día volverán a nuestros brazos? ¿que retomarán el camino?

Sin duda, no busco respuestas, sólo escribo preguntas y más preguntas que sin duda hacen más complicada y entretenida la vida de lo que ya es. Y sin embargo, sigo creyendo que algún día llegará. ¿Qué ironía, no?

Tengo nostalgia de ti

A decir verdad, no sé ni qué quiero escribir, no sé qué hago despierto a esta hora, no entiendo porqué no he dormido nada, sin una razón en particular, sólo sé que me siento extraño, algo acaba de terminar por siempre. 

No me llamaste para platicar, sé que no fue para preguntarme cómo estaba, probablemente ni siquiera te importen esas cosas, hablaste por tu línea, para resolver tus pendientes, para recuperar tu número de toda la vida, ese que siempre ha sido tuyo y por error decidí compartir contigo. 

Sin embargo, a pesar de todo este tiempo, siempre creí en ti, en mi, en nosotros, nunca te engañé, es más hasta hoy sigo pensando en ti y en mi interior sigue existiendo una esperanza, algo estúpida y tonta como gran parte de mi vida, pero sigue estando ahí. Admito que en ocasiones sueño despierto con que algún día me invitarás a salir, a tomar un café, a platicar de cosas tontas.

No sé si existe amistad después del amor, hoy ya no sé si exista amor, ya no sé si el por siempre sea sólo una falacia que nos enseña la retórica, no sé qué haya del amor después del amor, hoy ya no creo en el amor ideal. Sólo sé que esperaba que lo nuestro fuera por siempre, que pensaba en dos, creía en dos, luchaba por dos y ahora ya entiendo que no es así. 

Al final del día, sí fue número equivocado, si fue la llamada sin querer, probablemente la última que tengamos, hoy volví a pensar en ti, suele suceder. 

viernes, 25 de diciembre de 2015

Yo no nací para amar

Debe ser porque ando viendo la película de las chachas de Víctor García y Regina Orozco que ya vi varias veces, creo que siete si es que mi memoria no me falla, que aunque está muy lejos de ser una obra de arte es una película que retrata historias que son tan comunes a las vidas de todos los seres humanos. 

En tantas ocasiones nos preocupamos tanto por los accesorios y tan poquito por la esencia, tanto por la forma y tan poquito por el fondo. Queremos que las cosas nos salgan bien a la primera, pero eso sí, haciendo poquito esfuerzo, sin trabajar mucho y dejando que alguien más nos resuelva las cosas. 

Me parece que algo parecido sucede con el amor, andamos como desesperados buscando algo que a lo mejor no tiene porqué llegar, algo que no necesitamos, algo para lo que muchas ocasiones no estamos preparados y sin embargo, seguimos en espera de ese príncipe encantador que nos despierte con un beso de amor verdadero. 

Así que muchos cuidado con esos deseos para el 2016, que es muy probable que ese príncipe encantador que nos rescate del castillo tenga forma aliento y color de Shrek ¡y no hayamos sido capaces de darnos cuenta!. 

Por eso mejor digo, yo no nací para amar, sólo para compartir lo que soy, lo que tengo y lo que quiero cuando sea el momento adecuado. 

jueves, 24 de diciembre de 2015

Carta a Rosilú


No me preguntes qué hago sentado frente al ordenador cuando más de las 9 de la noche del 24 de diciembre, luego de haber buscado por todas partes una cinta mágica, scotch, diurex o cualquier otra cosa que me permita ponerle papel a los detallitos que no compraría y terminé comprando para mi gente. 

Pensándolo bien, no sé qué hago con muchas cosas de mi vida, y menos qué hago escuchando a Bisbal y Chenoa que tan mal me caen juntos a todo volumen en las bocinas bluetooth que tampoco debí comprar porqué no necesitaba, pero que tanto uso les he podido dar. 

En fin, si me pusiera a enlistar todas esas cosas que he hecho, sin saber porqué, pero que simplemente las he hecho porque "se han dado" "porque lo he decidido" "porque lo he enfrentado" " porque he dicho que este, aquel o el anterior eran mi momento". Algunas veces con éxito, otras con no tanto, pero todas y cada una de esas veces con todo el ánimo del mundo. 

Gran parte de ese ánimo y entereza lo he aprendido de ti, de tu seguridad, de tus ganas de hacer las cosas, de tus pequeños gritos y regaños que como los agudos de Celine Dion, marcan la diferencia en las personas que estamos cerca. Gracias por haberme enseñado que la vida es un reto, es esa moneda que echamos al aire en la que a veces ganamos y otras nos conformamos con ser ese segundo lugar. 

Gracias por esas risas y llantos que hemos compartido, por enseñarme que el tequila no es el demonio y que el Crossfit y los hábitos saludables, no son una moda, sino algo que debería ser inherente a nuestras personas. He aprendido gracias a ti que quien se ve bien, se siente mejor, que los retos se proponen, se decretan y se cumplen, que los errores, sólo son parte del curso de inducción al aprendizaje. 

Gracias por tu cariño, gracias por tu compañía, gracias por tu confianza y sobre todo te agradezco que seas ese gran ser humano que llena de ilusión y esperanza mis días nublados, por eso y muchas cosas más sólo quiero decirte: Feliz Navidad, sé que el Niño Jesús nacerá con mucha emoción en tu corazón, pues nunca, léelo, nunca, nos pone retos que no podamos superar. 

¡Yo no pido felicidad eterna, pido alegría por siempre, para saber sobreponerse a los retos que la vida nos pone, porque si todas las cosas fueran fáciles, sin duda cualquiera las haría. 

PD1. Te quiero aunque un día de estos vayas a pinchar las llantas de mi carro. 
PD2. Ya me voy a bañar que cuando llegue ya no va a haber pavo de navidad. 

lunes, 26 de octubre de 2015

Cuando haces cosas correctas por gente incorrecta

"Hasta que lo ves perdido, gritas" 

Hoy es uno de esos días en los que llueve pero con un sol radiante, en los que la horchata está aguada, el agua fría queda templada y cuando comes algo que se te antojaba mucho, pero que después te deja esa sensación de culpa recurrente por haber comido. 

En fin, es lunes y fin de mes, debe ser eso, debe ser eso. 

lunes, 19 de octubre de 2015

Tal vez hoy no estemos hechos para cambios, tal vez hoy...


"Tal vez hoy, no estemos hechos para cambios, tal vez hoy "

Mucho debe tener qué ver que nuevamente en domingo hice pocas las cosas que tenía pendientes: no califiqué, no preparé clases, no dormí, no pasé tiempo con mi papá, sólo seguí el ritmo del día, hice las cosas "que debía" y no me arrepiento, al final sé que hice muchas cosillas de utilidad, pero nuevamente no me di la oportunidad de hacer lo que quería. 

Aunado a todo esto, ponerme a pensar en cosas, me cansa, porque nuevamente me doy cuenta de mi incapacidad de tomar decisiones, de lanzarme al vacío o correr rápidamente en dirección contraria. Tengo tantos sueños y metas incumplidos, extraño tanto y a la vez añoro tan poco. 

En este claroscuro de lunes a 24° en esta tranquila ciudad llena de baches y agua por todas partes pienso en lo majestuoso de la vida, en lo tranquilidad que se respira en el hogar, en la felicidad, tonta y falsa, pero que se vive en los lugares más inhóspitos, más llenos de sufrimientos pero que albergan una y mil satisfacciones. 

En ese entorno, no creo, no pienso como, no pienso en, no estoy del todo seguro, ¿cómo confiar en algo inconfiable? ¿cómo dejar todas las emociones y el poco de esperanza en alguien que no valora eso? ¿seguiré huyendo, "esperando" eso que a lo mejor no llega? ¿Esforzándome por eso que no merece la pena?

Al final, no sé, sólo sé que tal vez hoy no estemos para cambios, tal vez hoy no lo estaremos más. 

martes, 15 de septiembre de 2015

Un amico e cossi

Algunas personas son especiales, porque lo son, sin razones, sin porqués, sin dudas, sólo por el simple hecho de ser ellos mismos. Eso me pasa con Laly, ya son muchos años de amistad, más de 10, no llevo la cuenta, ni me importa, recuerdo que la primera vez que la vi, me cayó mal, sólo me acuerdo que esa minifalda negra, me hacía mucho ruido. 

Sin embargo, el camión, el apostolado, el tiempo y el hecho que cumpliera años con un día de diferencia a mi, hicieron lo suyo y sin darnos cuenta nos unieron cada vez más. Con el tiempo he entendido que a la gente que quiero, la molesto y mientras más quiero a la gente, más la molesto, más juguetón me vuelvo y sí, Laly siempre ha sido mi botana favorita. 

Podría recordar miles de anécdotas desde el inolvidable aneurisma convertido en "hemorroide" hasta el sorprendente "mause" para el cabello. Aún recuerdo cuando cada día era una nueva aventura, ya sea en la playa, en el parque de la esquina de la casa o comiendo tacos en algún lugar. 

Nuestro deporte extremo era el timbre del teléfono ante el clásico "vístete que en cinco minutos estoy en  tu casa", no importaba a dónde fuéramos, lo importante era estar juntos, era salir, era convivir, era pasar el tiempo sin más ni más. 

A muchos años de distancia, me siento afortunado al sentir que esa misma química sigue intacta, como si el tiempo se hubiera detenido en nosotros, con otras historias para contarnos, pero con el cariño más fuerte que nunca. Gracias Laly, gracias por enseñarme "que en las cosas que vives, yo también viviré". Te amo

lunes, 14 de septiembre de 2015

Así es la Vida

Hoy todo parecía que sería uno de esos días en los que tenía ganas de estar triste, solo, abandonado, deprimido por el mundo, sufriendo por todas esas miles de cosas que no tengo, que no han llegado, que no llegarán. 

Tenía ganas de sufrir, por quien me dejó, por quien me ignoró, por quien quise y no me quiso de vuelta, por quien me quiso y nunca amé, por el que me miró feo, por quien me saludó y al final me traicionó, en fin, creo que podría enumerar miles de historias donde el protagonista malquerido sea yo mismo, pero al final, mejor decidí dejarlo "para otro día". 

Sé que este post es una de esas cosas retóricas que me encanta escribir, donde cuento cosas que siento y que no siento, pero la verdad, me siento muy feliz de la emoción que estoy sintiendo, por esa vaga melancolía que a veces me invade, porque sé que en el fondo eso significa que aún no soy un ser tan superficial en este mundo, aún me importan, aún me duelen las cosas. 

Espero, espero y sigo esperando, sin embargo, ya no quiero películas de Disney, o tampoco comedias románticas, más bien ahora me conformo con películas más crudas, algo así como las películas mexicanas, como esas donde se retrata la vida, esas donde la gente buena le va mal, pero a pesar de todo, siguen sonriendo y esperando que algún día todo mejore. 


jueves, 10 de septiembre de 2015

Feliz Cumpleaños


Hoy cuando manejaba rumbo al pueblo que Dios me encomendó, venía pensando mientras cantaba la de “Amores Extraños” a mis extremos 80 kilómetros por hora, en lo relativo que es el tiempo.

 Hay personas con las que podemos pasar toda la vida y sin embargo, saber poco de ellas, mientras existen otras que conocimos hace relativamente poco tiempo, pero que a pesar de ello, se han vuelto pieza fundamental de nuestro quehacer diario.

El ejemplo digno de ello sin duda es mi pequeña, nueva, disfuncional y encantadora nueva familia a la que hace cuatro meses decidí unirme, esa de dos primas locas que adoptaron al amigo loco, para vivir miles de locuras a su lado. Cualquiera que supiera nuestra historia diría, que en serio, nos urge un psiquiatra, obviamente, estaríamos dispuestos a responder: “no estoy loco, no estoy loco, no estoy loco sólo estoy… desesperado”.

En fin, en este nuevo mundo de armonía y desorden habitual como el cuarto de la Pilla, ha habido alguien que sin querer, se ha ganado a pulso nuestro cariño y admiración, a pesar de la seriedad que emana detrás de esos anteojos que lo muestran como niño bueno, a pesar que con playera se ve como de 23.

 A pesar que nos levanta a las 5:30 de la mañana los domingos para correr 5 kilómetros y luego tragarnos una torta de cochinita que tanto trabajo nos cuesta quemar, nos ha encantado con su compañía, su humildad y sobre todo por la felicidad que le produce a nuestra querida Hembra Mala.

En lo personal, no creo en las casualidades, soy de esa gente excéntrica que aún cree que las cosas pasan por algo y al más puro de estilo de Santo Tomás de Aquino, creo firmemente que esos momentos sólo son obra de Dios. Gracias por los buenos, los malos y los regulares, por hacernos reír y compartirnos lo poco o lo mucho de tu tiempo, sabes que aunque te corras y escondas, eres parte de esta pequeña gran familia disfuncional como cualquiera.

¡Felices 33, sabemos que este es tu año! La Pilla, la Hembra Mala y yo, deseamos de todo corazón que todos tus sueños, se hagan realidad.  

domingo, 2 de agosto de 2015

Canciones pa'lavar trastes del alma


Regina Orozco es Regina Orozco, irreverente, cantante, divertida, única y peculiar. No canta lo que todos, no hace lo que todos, no sigue normas, no tiene millones de fanáticos, pero tiene miles que la siguen con el fervor con el que se sigue a un líder de opinión, a un ser humano que no se calla.

Muestra de ello, es la forma arriesgada, pero inteligente de sacar un nuevo material, fondéandolo, sí pidiéndole a los seguidores que aportaran para que el proyecto se hiciera realidad. Vendiendo el “material por adela” como ella misma diría, haciendo que la “banda que la quiere oír, se moche”.

Sin duda, leer y escribir esto es un poco extraño, pues como consumidores de música popular basura, estamos acostumbrados a que los grandes consorcios son laven la cabeza con materiales basura de gente sin talento, pero que con tantas repeticiones se han vuelto de nuestro agrado.

Por eso “Canciones pa'Lavar Trastes” es algo diferente, sí, aparentemente es más de lo mismo, son las mismas canciones que han cantado todas las alumnas de todas las academias, que han hecho una y otra vez en Operación Triunfo, que han refriteado Yuridia, María José, bueno que desde su origen en nuestro país ya eran un cóver o refrito de otro país.
Claro, en voz de Regina, estas “canciones para lavar trastes” lejos de llevarnos a la jerga y al Salvo, que me salva, vienen a ser canciones lo suficientemente llegadoras como para escucharlas con una buena copa de vino, o simplemente como lo hago yo: en la oscuridad de mi habitación, con estos treinta y tantos grados que hacen en el verano de Yucatán.
Por todo esto, creo que este disco, que bien vale la pena ser escuchado, que sin duda fue hecho para fans, fue un regalo para esos que siempre la siguen, esos que pagaron, esos que la escucharon como corregidora en el Metro y para los provincianos como yo, es un material que busca no quitar el cochambre de los trastes, sino el de nuestra alma, que siempre suspirará al ritmo de las notas de la Megabizcocho.


viernes, 10 de abril de 2015

Yo también soy Betty " La Fea"

Debo admitir que eso de ver telenovelas no es muy lo mío, aunque sí soy de esos que se fija en "el programa de moda" varios años después que sucedió y lo idolatra como un loco, algo así me ha pasado con " Yo soy Betty la Fea" la telenovela colombiana que según la valiosa literatura de otros blogs marcó todo un hito en ese país. 

A ciencia cierta, no puedo ni aplaudir ni refutar, porque en primera no soy colombiano y en segunda no la vi en su momento para entender todo el momento social en el que se hizo esta producción, así que me limitaré a hacer este post en función de lo que a mi me gusta de esta producción. 

Comienzo admitiendo que no sé quién es es Yolanda Rayo, la cantante que entona la canción principal de esta producción, ni sé cómo se escriba su apellido y menos si sea la "Ninel o la Alicia Villarreal" de Colombia, sólo sé que "también se dice de mi, de ti y de todos" y en muchas ocasiones todo lo que se dice es mentira, pero la gente lo dice para distraerse, para sentirse bien o simplemente para tener un tema de qué hablar. 

Y es que esta comedia involuntaria que describe hechos tan reales de nuestra vida diaria laboral, en la que nos encargamos de ponerles etiquetas a otros por el simple hecho de lo que nos parece, porque es más fácil identificar a "la fea, a la peliteñida, al doctor, al papito, a la impulsadora y a la anciana" que reconocer a la mujer luchadora, a la joven inteligente, al padre, al hermano y al amigo. 

Pero si algo marca este programa de televisión que finalizó hace más de 10 años es por la esencia de dejarse llevar. Todos los personajes se complican la existencia por una simple razón: nunca se atreven a preguntar de frente qué es lo que pasa, ¿por qué se dice tal o cual cosa de uno? 

No son capaces de preguntarse uno a otro ¿te puedo ayudar? ¿en verdad necesitas esto? ¿es cierto que estás embarazada? ¿usted dijo tal o cual cosa? Estas complicaciones tan simples, como la vida misma, son los que precisamente nos hacen amar cada vez más esta producción colombiana, pues al reírnos de las aventuras de Beatriz Pinzón, nos reímos de las historias que nos acontecen todos los días, de las veces que suponemos, que "chismeamos lo que le pasó al otro, sólo por lo que vemos", sin siquiera haberle preguntado.

Creo que lo que hace mágica la serie, es la honestidad, la simplicidad que tiene "Betty", su risa, su forma de pensar, de creer, de ilusionarse, de hacernos entender que la belleza no está en el exterior, sólo es mero caparazón. 

En fin, no sé qué pasará con la doctora, no sé si se quedará o no con don Armando, si se convertirá o no en la dueña de Ecomoda, sólo sé que en el fondo, yo también soy Betty aunque con un copete más de lado y sin unas gafas sin aumento, porque también " se dice de mi". 

Suele suceder

"Hoy volví a pensar en ti, suele suceder"

A lo mejor porque es viernes, porque ya han pasado varios meses o simplemente porque sí, pero lo cierto es que aún te pienso.

Hoy es uno de esos días en los que se suman muchas cosas, por un lado, la típica historia de papá que no está del todo sano y ha servido de excusa perfecta para ser el típico "pobreteado" que por bueno debió dejar de lado sus actividades diarias. 

Por el otro, ese empedernido que se la vive dando consejos para dejar de lado su propia parte emocional, ese que disfruta hacer cosas en silencio, para uno mismo, sin dejar que los demás se enteren de lo que pasan.

Es curioso cómo encontramos excusas en la vida, para dejar de vivirla y sustituirla con la propia auto compasión y excusas. 

Hoy volví a pensar en ti, suele suceder, recordé todas esas veces que creí que sería para siempre y no pude hacer más que esbozar una sonrisa. 

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